Los padres y madres “espejo”

¿Cómo explicar lo que son los padres y madres “espejo”? Quizá la mejor manera es ilustrarlo con una figura.

Piensa en un lugar con aguas estancadas. Su superficie perfectamente plana y su aspecto, generalmente opaco, nos devuelve nuestra imagen a la perfección, sin embargo el agua que contiene es turbia y no suele ser apta para ser bebida, no puede saciar la sed de nadie.

El padre/madre espejo busca en sus hijos encontrar su reflejo mejorado. Su frase favorita es algo parecido a “quiero que mi hijo o hija llegue donde yo no he llegado”. Creo que todos lo habremos dicho alguna vez.

Eso es algo magnífico como aspiración, siempre que no sea una forma oculta de superar o compensar las frustraciones propias. Para saber si es así necesitamos mirarnos con valentía en el espejo y preguntarnos  ¿por qué deseo que lleguen donde yo no he llegado? y ¿El lugar al que yo no he llegado será el lugar al que ellos quieren llegar realmente?

El padre-madre espejo quiere ver lo mejor de sí mismo en sus hijos, a pesar del riesgo de estancarles en una cárcel de aspiraciones ajenas a ellos.

Un río caudaloso, o un arroyo de aguas limpias que transportan vida propia quizá no nos devuelva un buen reflejo de nuestra propia imagen porque siempre está fluyendo y su superficie nunca está quieta, pero está lleno de vida interior.

Un sabio proverbio dice “Instruye al niño en SU camino, y aunque fuere viejo nunca se apartará de él”. Lo mejor que podemos entregarles es el conocimiento de SU PROPIO CAMINO, no del nuestro.

Para averiguarlo no te preguntes cuánto sabe tu hijo de ti, sino cuánto sabes tú de él/ella.

Cuánto sabes de sus gustos, sus preferencias, sus luchas, sus temores…

¿Qué es lo mejor de el/ella?

Cuando está contigo ¿Se atreve a arriesgarse e intenta sacar lo mejor de sí mismo aunque sea en algo que no coincide con tus preferencias?

Estas preguntas y otras que vayan en esa dirección te ayudarán a descubrirle su propio camino, y a medida que lo vayas entendiendo, podrás ayudarle y guiarle a seguirlo, aunque ello signifique que se aleje de tu “yo mejorado”.

Nuestra máxima aspiración como padres-madres no es que nos reflejen, ni siquiera que nos superen en las metas que nosotros no hemos logrado alcanzar aún, sino más bien que al mirarles veamos un arroyo que fluye sin miedo y salva obstáculos recordando lo que papá y mamá le enseñaron de la vida hasta llegar a su propia desembocadura.

Un fuerte abrazo a todos/as y que tengáis un feliz y apasionante viaje.

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